Archive for the ‘Crítica’ category

Sonrisas y magia, un espectáculo muy especial

22 diciembre 2009

Si tuviera que quedarme con un sonido proyectado por el cuerpo humano me quedaría sin duda con la risa. Un elemento imprescindible en la comunicación humana que con un solo gesto es capaz de mostrar una ingente cantidad de expresiones. Entonces recordé que a pesar de estar en contacto permanente con la música hacía tiempo que no me paraba a escuchar este tipo de sonidos. Tenía ganas de escuchar sonrisas sinceras, risas irónicas, sonrisas vergonzosas y risas sardónicas.

Por eso, opté por acudir a un espectáculo en el que pudiera escuchar todos los tipos de risa y que al mismo tiempo pudiera ofrecerme un valor añadido: la ilusión. Persiguiendo esta idea acabé en el Teatro Lara de Madrid para acudir a un espectáculo muy especial: “Sonrisas y magia (The sound of magic)” del mago o ilusionista Mag Lari. No sé si sabes de quién se trata. Colaborador habitual de Buenafuente, ha participado en varias galas televisivas y presentado varios eventos. Tiene su propia compañía, por lo que ha sido habitual disfrutar de él en espectáculos como “Los secretos de Mag Lari” o “La magia de Michael Jackson” (“shows” que, por cierto, tienen su libro correspondiente).

Con una interesante combinación de luces y unos simpáticos juegos sonoros (que van desde efectos puntuales hasta clásicos imprescindibles en nuestra memoria), Mag Lari alterna elegancia y trucos de magia con bromas y espectáculo ya que, como dicta el mismo anuncio de forma 100% acertada, ¿qué mejor que hacer reír y hacer magia al mismo tiempo?.

A simple vista puede parecer que un mago realizando trucos y haciendo bromas puede resultar un tanto pobre. Sin embargo, gracias a la ayuda de un ‘partener’ muy especial (Pol Quintana) consigue una alta participación del público (ya sea con alusiones o subiéndoles al escenario) logrando un espectáculo apto para niños y adultos, ya que cada edad podrá apreciar distintos elementos de la puesta en escena.

Puedo asegurar que no hubo una sola persona que no riese o sonriera, tampoco hubo una que no se sorprendiera. Pronto os dejaremos un vídeo sobre el espectáculo con entrevista y truco particular incluido. Entretanto podréis disfrutar del espectáculo hasta el 10 de Enero en el Teatro Lara de Madrid.

Crónica David DeMaría en el Teatro Circo Price

30 noviembre 2009

TEXTO: Lucía Alcobendas

Hace unos meses, David DeMaría estuvo por nuestro estudio presentando su nuevo disco relojes de arena, y nos quedamos con las ganas de ver como le defendería en directo. Pues bien, el pasado sábado 28 de Noviembre, tuvimos el placer de comprobarlo en el Teatro Circo Price de Madrid.

La cita era a las 9 de la noche y tras los 15 minutos de rigor, por si quedaba algún rezagado, se apagaron las luces y con un reloj de arena  proyectado en el fondo como único decorado, empezaron a tomar posiciones los músicos y a sonar los primeros acordes de Relojes de Arena.

No había pantallas de televisión, ni proyecciones, ni grandes juegos de luces solo David con su banda, siete músicos impresionantes que han hecho suyos los temas de David, logrando una armonía y sonoridad que emocionan a cualquiera.

Un recorrido casi integro por su nuevo disco intercalado con grandes éxitos como “Precisamente Ahora”, “Barcos de Papel”, “Despertare cuando te vayas” o “Cada vez que pienso en ti” con sorpresa incluida ya que subió al escenario la cantautora Madrileña Esmeralda Grau, quien tras un pequeño problemita técnico con la guitarra inundó el teatro con su voz e hizo que todo el público, a falta de una guitarra le acompañara con sus palmas.

Dos horas y media más tarde y con un David DeMaría, no solo entregado y cercano al público sino feliz, alegre y dando las gracias una y otra vez al público no solo por haber asistido al concierto sino por estar ahí y apoyarle siempre.

Empezaron a sonar los primeros acordes de “Tus Desaires” y el público, consciente que el fin de fiesta estaba llegando se puso en pie para despedir el concierto a lo grande, acompañando no solo a David, sino también a la banda, con sus palmas y sus coros, y es que como oí decir a alguien al finalizar el concierto, “David mejora con los años”.

¿Alguien quiere subir a cantar?

20 noviembre 2009

“¿Alguien quiere subir a cantar?” Y el público se apoderó del escenario. Así terminó el concierto de los murcianos Second anoche en Madrid. ¿El resultado? Hicieron de la presentación de su nuevo disco, “Fracciones de un segundo”, una fiesta que os cuento empezando por el final.

La mítica sala El Sol rebosaba. Habían pasado cerca de dos horas de espectáculo y quedaba una canción, “Todas las cosas”. En ese momento, José Ángel Frutos, frontman y vocalista de Second, lanzaba la pregunta al público. Segundos después, los músicos desaparecían entre una nube de fans que, probablemente, jamás se habían imaginado delante de un micrófono, ni tenían la menor idea de lo que es sentir el calor de los focos cuando estás ahí arriba.

Second no son los inventores, ni serán los últimos en invitar al público a cantar sobre las tablas. Pero su gesto valió para certificar que hay “chispa” y que el cartel de “No hay billetes” no se colgó por casualidad. “Se ha quedado mucha gente fuera, sin entrada, muchos amigos”, nos confesaron antes de empezar el concierto, aún con la sala vacía.

El show no fue, ni mucho menos, fácil para Second. En demasiadas ocasiones, más de las deseadas, José Ángel tuvo que abandonar la escena para resolver problemas técnicos con su monitor inalámbrico. A pesar de las “interrupciones”, nunca perdió el ritmo del espectáculo y la banda tuvo tiempo de demostrar que ha encontrado su estilo, un sonido que les hace reconocibles. Esa huella de identidad se aprecia especialmente en canciones como “Rincón exquisito”, tema con el que abrieron un concierto que ya sabéis como acabó, con las palabras de Second, “hacerlo bien que luego os vamos a ver en Youtube”.

Así fue el concierto de Lovely Luna en el Teatro Lara

12 noviembre 2009
Lovely Luna en concierto

Lovely Luna en el concierto del Teatro Lara

Félix y Xoel llevan unos 13 años tocando juntos. Incluso, unas ex compañeras de colegio de los artistas que se pasaron por el Teatro Lara, donde tuvo lugar el concierto de presentación de su tercer trabajo “Chan y Eng”, nos contaban cómo a veces no hacían lo que se les mandaba porque estaban componiendo sus primeras letras.

Ayer tuvimos la ocasión de acudir a una reunión inolvidable. Después de varios años volvían a subirse juntos a un escenario como Lovely Luna, junto con una pandilla de músicos coruñeses: Juan de Dios (el productor más simpático que he conocido hasta ahora) en los teclados, Alberto Villarroya en el bajo, Fernando Lamas en la batería y María Toro a la flauta travesera. Lo cierto es que a eso recordaban, a una pandilla. A pesar de llevar años sin reunirse todos juntos, la amistad se palpaba en cada rincón del backstage y la complicidad se hizo eco sobre el escenario, ofreciendo un espectáculo muy familiar.

Cuando llegamos al Teatro Lara en el escenario se respiraba un aroma inerte, vacío. Poco a poco el suspiro solitario se fue llenando de instrumentos y en apenas una hora volvía a cobrar vida y el ambiente se hizo mucho más cálido.

Apenas hubo tiempo para preparar la prueba de sonido, lo que provocó que no sonaran perfectos, algo que supieron suplir con mucho humor, ilusión y esfuerzo. Se les notaba que estaban disfrutando y eso provocó que el teatro se emocionara con ellos. Hablando del público he de decir que también estuvo magnífico. En un aforo relativamente pequeño (unas 400 personas), se vendieron todas las entradas y entre algunos de los asistentes podemos destacar a Nena Daconte o a Ernesto Sevilla.

Os recordamos que durante el concierto se grabó el videoclip de la canción “El tercer día de Abril” con los móviles de los fans ganadores del concurso Rockola.fm. Ellos también estuvieron muy bien, es más, uno de ellos resultó ser fisioterapeuta y pasó a los camerinos para dar un masaje a Xoel que tenía la espalda bastante dolorida después de una mudanza, según nos contaba después del concierto.

El repertorio que alzó su voz por encima de Lola Membrives, el fantasma del Teatro Lara, estuvo compuesto por canciones del nuevo disco, antiguos temas y algunas versiones como la de “The way young lovers do” (Van Morrison), en una interpretación bastante buena salvando las distancias.

En los vises del final apareció un invitado muy especial, Julián López, actor conocido por programas como La hora Chanante o películas como ‘Pagafantas’. A cargo de la trompa, recibió sobre el escenario una tarta de cumpleaños. Para los que no lo sepáis Julián López forma parte de Machabrass, un sexteto que hace versiones muy particulares de grandes éxitos y, como no podía ser de otra manera, con mucho humor.

Pronto incluiremos el vídeo-resumen de lo que pasó.

Amaral se despide de su público

27 octubre 2009

Amaral en concierto

Era cerca de la una de la madrugada. A pesar de las 2 horas y 50 minutos que había durado el concierto, Eva Amaral seguía sobre el escenario, atrapada, sola, como si no se quisiera ir. La música había terminado. Las luces habían dejado de brillar cuando Eva, con síntomas de agotamiento, se enfundó uno de los regalos que el público arrojó desde la barrera. Era una banda negra con letras doradas en la que se podía leer “Señorita Rock & Roll”. Vestida por sus fans, quería tener un último gesto. Recogió sus trastos del escenario (un megáfono rojo, la pandereta, una armónica, el triángulo y una máscara negra con orejas de gato) y los fue dejando en las manos del público que se agolpaba en las primeras filas. Era su regalo de despedida. Con el brillo y la emoción en los ojos, la “señorita” puso rumbo al camerino. Sin dejar de caminar, pude ver como se giraba una vez más para ver lo que quedaba detrás: el final de la gira “Gato Negro, Dragón Rojo”.

Fue la noche del sábado, la quinta consecutiva con llenazo en el Circo Price de Madrid. Como en días anteriores, hubo cola en la Ronda de Atocha para entrar. Adolescentes, veinteañeros, treintañeros, familias enteras con los más pequeños de la mano (a veces, la música no entiende de edades), y hasta una Ministra a la que Juan Aguirre se dirigió para rogarle que no se cierren más salas de conciertos cómo La Boca del Lobo, Barcelona 8 o Búho Real.

El propio Juan, con su desconcertante perfeccionismo e imprecisa timidez, fue el encargado de subir el telón haciendo sonar los primeros acordes de “Concorde”, canción con la que Amaral inició la fiesta de despedida. En apenas quince minutos ya estaba patas arriba el recinto, justo el tiempo que necesitaron para interpretar “Kamikaze”, “Tarde de domingo rara”, “El Universo sobre mí”, “Toda la noche en la calle” y “Deprisa”. Cuando uno asiste a un concierto de Amaral se da cuenta del número de hits que el grupo maño tiene bajo el brazo. ¿El resultado? Una canción tras otra, el público coreaba con fuerza los temas, sepultando en ocasiones el impecable sonido de la banda en directo.

Fue una noche de sorpresas. Los que estaban sentados en la grada no olvidarán el instante en el que Eva apareció por el pasillo, entre el público, para cantar “Tardes”, aquella canción que formó parte de su primer disco allá por el año 1998. Al terminar, Eva recordó “ya sabéis que nos gustan las sorpresas en las despedidas”. Y efectivamente, las sorpresas llegaron una tras otra, como el homenaje de Amaral al desaparecido Antonio Vega, interpretando “Atrás”, canción que formó parte de Nacha Pop.

Sin embargo el momento mágico de la noche no lo protagonizaron ni Juan, ni Eva. Ni siquiera se encontraban encima del escenario ninguno de los 7 músicos que formaron parte del espectáculo. Habían concluido los bises cuando el público, con el escenario vacío, comenzó a corear el estribillo de “Sin ti no soy nada”, poniendo los pelos de punta hasta a los cimientos del Circo Price y sacando del camerino a Amaral. Ya sobre las tablas, entregaron otro regalo a los asistentes, una canción “que no incluimos en el disco porque cuando grabamos no estaba terminada, pero ahora creemos que sí”, explicó Eva Amaral antes de presentar “Madrid”. “Por cierto, a ver si esta vez la grabáis mejor porque he visto los videos de Youtube y no entendía nada”, añadió Eva, que estuvo durante todo el concierto especialmente atenta con los fans.

Los que estuvieron allí no lo olvidarán. Fue una noche mágica, con sabor a despedida. Un hasta luego de unos músicos que necesitan del escenario, tanto como el aire para sobrevivir, y que dijeron adiós “dando la espalda” al público, para hacerse una foto con el mejor fondo posible, la gente que llenaba el circo. Hasta pronto.

Así fue el concierto de Garret Wall Band

20 octubre 2009

hands-imperfections-001a

La sala Moby Dick de Madrid sintió el pasado Sábado el calor que Garret Wall Band desprende en cada actuación. Con buen humor y un sonido limpio Garret consiguió hacer bailar a la sala a ritmo de folk-rock, mientras se escuchaban los cánticos del público acorde con las letras del grupo en varias de las canciones.

Garret no esperaba tanta gente y, ante la cantidad de público que se sumó al concierto, no pudo por menos sentirse entregado a ellos. Sudó la gota gorda, pero mereció la pena.

Varias sorpresas sumaron encanto a la presentación de “Hands & Imperfections”, pero me gustaría resaltar una: la colaboración de un amigo muy especial de la banda, Robin James Hurt, quien pertenece a su mismo sello discográfico, Mondegreen Records.

Robin James Hurt no solo acompañó a la banda para darle algunos tonos irlandeses más a los muchos colores que ya lleva implícita su música, también llenó de duendecillos los camarotes del barco Moby Dick con un mini-concierto antes de la esperada presentación.

¿Qué decir sobre el nuevo disco? Ya habíamos escuchado parte de su nuevo trabajo y, desde luego, cuanto más los conocemos y más material suyo tenemos más nos gustan. Es un disco más tranquilo que el anterior, aunque bien mirado han tenido más tiempo para componerlo y grabarlo, mientras que el anterior (Sky Pointing) fue bastante más frenético, como ya han explicado en varias ocasiones.

Pero cuando más se hace valer la banda es en los directos y el pasado Sábado fue un claro ejemplo de ello.

Garret, entre anécdotas y sonrisas, lo dio todo. Howard no perdió el hilo de los coros y su trompeta sonó por todos los rincones del local entre inspiración e inspiración. Dave dominó su bajo eléctrico, aunque quizás se hizo notar menos sobre el escenario que su compañero de cuerdas. Por último (y no por ello menos importante), Robbie volvió a deslumbrar con su cajón flamenco como única forma de percusión sobre el escenario.

Así fue el concierto de Andrés Suárez

15 octubre 2009

Andres Suarez

Anoche Andrés Suárez demostró que una sola persona, guitarra en mano y piano en escenario, puede ser capaz de ganarse el respeto de una sala abarrotada, Barcelona 8, y dar un gran concierto sin perder la cercanía con el público.

Cuando llegué a la sala todavía estaba cerrada y tuve la oportunidad de escuchar los últimos ensayos antes del concierto. En ese momento me di cuenta de lo complicado que es enfrentarse al público, la cantidad de cosas que hay que tener en cuenta y el esfuerzo que conlleva preparar el directo de un par de canciones que apenas pasan en menos de cinco minutos.

Barcelona 8, como ya he dicho en otras ocasiones, es una sala muy familiar, con buen sonido y, a pesar de ser Miércoles, estaba abarrotada. Abrió sus puertas a las 21.30 horas, pero el concierto comenzó cerca de las diez pasadas. La espera mereció la pena.

Tuvimos la ocasión de ver un directo de calidad, lo que Andrés Suárez vale por sí mismo y, además, contamos con varios invitados sobre el escenario. Primero fue el turno de Jorge de Barcelona 8 que acopló su voz perfectamente a las notas que bailaban en las cuerdas vocales de Andrés.

Después fue el turno de Tontxu que, como ya te contamos en el post del concierto, ha estado trabajando con Suárez en su último disco “Maneras de romper una ola”. La colaboración de Tontxu fue más extensa, incluso Suárez permitió que le robara algo de protagonismo permitiéndole cantar una canción.

Llegando al final del concierto el ambiente se iba caldeando y no porque tuvieran que cortar el aire que daba a Andrés directamente en la garganta, sino porque la implicación de todos fue en aumento desde el principio hasta el final.

Una vez más acudió a su experimento, se sentó en medio de la sala al mismo nivel que su público y nos deleitó con la misma calidad, pero en su estado más puro.

Algunas personas del público definieron el final como apoteósico, en un juego de luces y en un montaje de sonidos en directo que bien se ganaron comentarios del público como “es una máquina”.

Como siempre, pronto te dejaremos el vídeo-resumen del concierto